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Introducción a la hernia discal lumbar

Por Javier LizundiaG+ Publicado el: 28/03/2014

¿QUÉ ES UNA HERNIA DISCAL LUMBAR?

La hernia discal lumbar es resultado de la degeneración y pérdida de las propiedades elásticas del disco intervertebral. Los discos son estructuras fibrosas a modo de cojines que existen entre cada dos vértebras y amortiguan los movimientos de la columna vertebral. Diversas enfermedades o traumatismos, o simplemente la edad provocan que dichos discos pierdan su elasticidad y puedan fragmentarse. Cuando todo o parte de este disco afectado se desplaza fuera de su lugar

normal, puede comprimir estructuras nerviosas (raíces nerviosas, médula espinal) y provocar síntomas como dolor lumbar irradiado a miembros inferiores (ciática), sensación de acorchamiento, debilidad en las pierna o muy raras veces alteración en el control de la orina o las heces.

La artrosis de las articulaciones entre las vértebras produce a veces los mismos o parecidos síntomas. En ocasiones un paciente tiene hernia de disco y artrosis.

 

¿CÓMO SE DETECTA UNA HERNIA DISCAL?

El diagnóstico se realiza mediante la exploración clínica neurológica y se confirma con pruebas de imagen (TAC, Resonancia Magnética) y/o neurofisiológicas. El resultado de estas pruebas no siempre es seguro, pudiendo haber diferentes criterios en su interpretación.

 

¿CUÁNDO ESTÁ INDICADA LA INTERVENCIÓN?

Se indica la opción quirúrgica como medida terapéutica en función de las características personales del paciente, su evolución clínica y el resultado de las pruebas diagnósticas realizadas, sólo cuando han fracasado los tratamientos conservadores (reposo, medicinas, rehabilitación, cambio de actividad si es posible, etc.). Dos de cada tres enfermos de hernia discal no precisan intervención. En la mayor parte de los casos la intención de la cirugía es curativa. No obstante, en ocasiones

sólo se pretende estabilizar los síntomas y paliar en lo posible el dolor. Pacientes intervenidos una vez, puedan requerir en el futuro nuevas intervenciones dirigidas al mismo o a otros niveles de la columna vertebral. Previa a la intervención le será requerido firmar (al paciente o en su defecto a algún familiar) el formulario de “CONSENTIMIENTO INFORMADO”, donde autoriza

al servicio de Neurocirugía a realizar la intervención especificada, asumiendo la posibilidad de aparición de las complicaciones que se detallan en el impreso. Esta es una medida de cumplimiento legal obligatorio ante cualquier acto médico.

 

¿EN QUÉ CONSISTE LA OPERACIÓN?

La intervención quirúrgica de la hernia discal lumbar se conoce genéricamente como “discectomía” y requiere una serie de estudios preoperatorios (Rx de tórax, ECG, estudios analíticos sanguíneos). Se realiza bajo anestesia general. Consiste en la extracción del disco degenerado (o

sus fragmentos) y liberación de las estructuras nerviosas comprimidas. Se aborda por vía posterior mediante una incisión cutánea de pocos centímetros en la zona lumbar y la resección de un ligamento (flavectomía) y una porción mayor o menor del hueso (laminectomía)

 

¿CÓMO ES EL POSTOPERATORIO HABITUAL?

Tras la intervención, el paciente suele permanecer unas horas en el área de recuperación postanestésica (Despertar) y posteriormente vuelve a su cama. Suele permanecer entre 1-2 días hospitalizado y recibe cuidados diarios en lo referente a la herida quirúrgica, medicación, cambios posturales, control de constantes e inicio de rehabilitación en los casos pertinentes.

Suelen retirarse los puntos a los 7 días aproximadamente.

Habitualmente, el dolor disminuye o desaparece tras la intervención. En ocasiones, esto no es así, y puede persistir, incluso empeorar, dicho síntoma.

 

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS, COMPLICACIONES Y SECUELAS POSIBLES?

Los riesgos de la intervención son los propios de cualquier intervención quirúrgica (reacción a los fármacos anestésicos, infección, hemorragia). Las enfermedades previas del paciente condicionan el postoperatorio y la evolución subsiguiente. Pueden aparecer complicaciones intra o postoperatorias que, aunque muy infrecuentes, pueden ser importantes: afectación de las raíces nerviosas, inflamación del disco (discitis), hematoma profundo de la herida, fuga de líquido cefalorraquídeo (fístula LCR) y, excepcionalmente, lesión medular. La aparición de secuelas depende, principalmente, del estado previo a la intervención. Las pérdidas de fuerza o

las afectaciones en el control de esfínteres de larga evolución no suelen recuperarse, tendiendo a la resolución o a la mejoría en el resto de los casos.

 

¿QUÉ OCURRE AL ALTA HOSPITALARIA?

 

Cuando el médico responsable que lleva su caso decida el alta, usted recibirá un informe clínico detallando las características de su enfermedad, el tipo de intervención practicada y el tratamiento a seguir en casa. Así mismo será remitido a la Consulta Externa de Neurocirugía en un plazo concreto, con el fin de realizar un seguimiento evolutivo de su caso. En general, al cabo de unas semanas de la intervención, los pacientes pueden volver a sus actividades normales, evitando esfuerzos físicos importantes, recomendándose una serie de medidas fisioterapéuticas o rehabilitadoras que su médico le detallará. En ocasiones deberá seguir con tratamiento médico.

Tumor cerebral

Por Javier LizundiaG+ Publicado el: 20/12/2013

¿Qué es un TUMOR CEREBRAL?

 

Un tumor cerebral es una masa dentro del cerebro cuyo origen está en el crecimiento descontrolado de células derivadas, bien de componentes propiamente cerebrales, o bien provenientes de células tumorales localizadas en otras zonas del organismo (metástasis). Puede tratarse de una lesión benigna (generalmente de crecimiento lento y curable si se puede resecar con tratamiento neuroquirúrgico) o maligna (de rápido crecimiento, no curable con tratamiento quirúrgico, de forma que vuelve a reproducirse rápidamente tras la operación).

Los síntomas de presentación dependen fundamentalmente del lugar donde crece el tumor. Los más frecuentes son: dolor de cabeza, defectos neurológicos (lo más frecuente, pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo, dificultades para hablar, etc.), epilepsia, alteración del comportamiento.

Estos síntomas son debidos fundamentalmente a la compresión producida por la masa tumoral y al edema (inflamación) que el tumor produce sobre el cerebro sano que lo rodea (sobre este edema se puede actuar con medicación adecuada, generalmente corticoides, produciendo una gran mejoría en la mayor parte de los pacientes, aunque transitoria). El diagnóstico de tumor cerebral se realiza mediante pruebas de imagen como la Tomografía Computarizada (TAC) o Resonancia Magnética (RM). Ambas indican el tamaño y la localización de la lesión y pueden, así mismo, sugerir la naturaleza del tumor, aunque no aporten certeza total sobre la misma.

 

¿En qué consiste la operación?

 

La operación consiste en la apertura del cráneo (craneotomía) para acceder al lugar donde está situado el tumor y extirparlo. La cicatriz en la piel del cuero cabelludo dependerá de la localización y tamaño de la lesión. Intraoperatoriamente se analiza una muestra del tumor para conocer provisionalmente su naturaleza benigna o maligna. Sin embargo, el informe definitivo respecto al tipo de tumor se recibe a la semana aproximadamente. La dificultad y duración de la intervención depende del tipo y localización del tumor, tratándose en todo caso de intervenciones de larga duración, un mínimo de 3-4horas. En algunos casos, la cirugía se considera curativa, poniendo fin al tratamiento, como es el caso de muchos tumores benignos. Cuando se trata de tumores malignos, la operación no es curativa sino que el objetivo de la misma es llegar al diagnóstico de certeza del tipo de tumor, reducir su tamaño para aliviar los síntomas de compresión cerebral y preparar para otros tratamientos posteriores, que suelen ser más efectivos si se ha podido reducir este tamaño. Estas otras opciones terapéuticas son la Radioterapia y la Quimioterapia, muchas veces imprescindibles en el tratamiento del paciente con un tumor cerebral que ya ha sido operado.

 

¿Cómo es el postoperatorio?

 

Dependerá mucho de la situación del paciente antes de la operación. Tras salir del quirófano, en la mayoría de los casos, el paciente pasará a la Unidad de Reanimación, donde permanecerá hasta el día siguiente a la operación (menos si la recuperación es muy favorable). Esto tiene como objetivo que la recuperación de la anestesia sea lenta y lo más idónea para el cerebro recién operado. Además permite una mejor vigilancia del paciente en las primeras horas, pudiendo detectarse complicaciones tempranas que requirieran una nueva re intervención. Una vez de vuelta en la planta de Neurocirugía, el paciente se irá incorporando progresivamente hasta levantarse lo antes posible. Tras 7-8 días de la intervención se retiran los puntos y se suele recibir el resultado del estudio de Anatomía Patológica del tumor extirpado (suele corresponder con el anticipado durante la cirugía). En función de este resultado se decide una estrategia terapéutica u otra.

El paciente será dado de alta a los 7-10 días de intervenirse, pendiente o no de otros tratamientos complementarios (quimio y/o radioterapia).

 

¿Cuáles son las complicaciones?

 

 

Existen una serie de complicaciones relacionadas con la necesidad de anestesia general. El hematoma en el lugar del tumor extirpado, aunque infrecuente, requiere una re intervención urgente en la mayoría de los casos. Pueden empeorar los síntomas preoperatorios en las primeras 24 horas después de la operación, casi siempre de manera reversible. Sin embargo, en ciertos tumores localizados en zonas muy relevantes del cerebro, pueden aparecer nuevos defectos neurológicos. Las infecciones pueden ocurrir en el paciente operado de tumor cerebral y pueden ser leves (de la herida de la piel) o severas y profundas (meningitis). La aparición de crisis epilépticas no es infrecuente.

Hernias de disco cervicales

Por Javier LizundiaG+ Publicado el: 20/12/2013

¿Qué son las HERNIAS CERVICALES?

 

Los discos son estructuras que existen entre cada dos vértebras y que sirven para amortiguar las cargas que soporta la columna vertebral. Cuando los discos degeneran por la edad o por los esfuerzos repetidos, pueden llegar a salirse de su localización normal, lo que se conoce como hernia de disco. Al salirse pueden comprimir estructuras nerviosas. Aunque los discos están por toda la columna, las hernias de disco se localizan sobre todo en el cuello (cervicales) y región lumbar.

 

¿Qué es la ESPONDILOSIS CERVICAL?

 

Es una degeneración o artrosis de las articulaciones que hay entre las vértebras cervicales, incluido el disco, por pequeños traumatismos repetidos, enfermedades reumáticas o por la edad. Esta degeneración se manifiesta por rugosidades, picos u osteofitos, que se pueden comportar de la misma forma que la hernia discal. Las hernias discales son más blandas y los osteofitos

de la espondilosis son más duros. Sin embargo muchas veces se asocian en el mismo enfermo.

 

¿Qué síntomas pueden producir?

 

Varía mucho de unos pacientes a otros; desde molestias mínimas hasta parálisis para caminar.

Las hernias de disco cervicales típicamente producen dolor en el cuello, tortícolis, dolor y/o acorchamiento en brazos, manos y dedos y, mareos y, en ocasiones, pérdida de fuerza y sensibilidad en los brazos. Más raro es que compriman la médula y causen trastornos en miembros

inferiores (que afectan a la marcha), y en los esfínteres (que pueden producir dificultades para orinar).

 

¿Cómo se diagnostica?

 

Sobre todo por los síntomas y la exploración. La espondilosis se diagnostica con las radiografías simples y TAC. En Resonancia Magnética se hace un diagnósticomás preciso, sobre todo de la hernia de disco y de lasestructuras que puede afectar.A veces la electromiografía indica cuál es el nervioafectado. La interpretación de todas estas pruebas puedeser difícil, porque muchas personas sanas tienen alteraciones en sus radiografías e incluso en la Resonancia Cervical.

 

¿Cuándo hay que operar a estos enfermos?

 

El tratamiento con medicamentos y reposo es la solución en la mayor parte de los casos. Pasada la fase aguda está indicado el tratamiento Rehabilitador. Sin embargo, cuando la hernia de disco es muy grande, existe lesión de los nervios o no se mejora con el tratamiento médico, ni rehabilitador, puede ser necesarioel tratamiento quirúrgico.

 

¿Qué operaciones pueden hacerse en hernias de disco, o espondilosis cervical o ambas enfermedades?

 

Depende de cada caso y a veces de la experiencia de cada cirujano elegir una técnica por vía posterior o por vía anterior. La cirugía por vía anterior se hace mediante una operación a través de los pliegues de piel de la mitad derechay anterior del cuello. Existen diferentes técnicas

para realizarlo (Cloward-Otero, Smith-Robinson). El objetivo de la operación es extraer el disco herniadoo los osteofitos. Frecuentemente después de quitar el disco, se coloca

una pieza de hueso u otro material (artrodesis anterior) para evitar demasiada movilidad entre dos vértebras. Algunos cirujanos prefieren por esta vía quitar casi todo el cuerpo de las vértebras (corporectomía), fijar las vértebras con placas de titanio, etc. La cirugía por vía posterior se hace a través de una incisión mayor en la línea media del cuello, se reseca la parte posterior de una o varias vértebras (laminectomía) y se quita la compresión a los nervios o a la médula.

 

¿Cuáles son las complicaciones más frecuentes y las más graves?

 

Las más frecuentes son las molestias en el cuello y dolor al tragar. Estas molestias ceden a los pocos días y se controlan fácilmente con tratamiento. Más raramente pueden producirse problemas con las piezas óseas que se colocan entre las vértebras, infecciones de la herida y las derivadas de cualquier anestesia general. Las complicaciones más graves que se han descrito, aunque excepcionales, son las que se deben a lesión de las zonas cercanas a la columna cervical (médula espinal, esófago y tráquea), que pueden oscilar entre una mayor o menor lesión nerviosa hasta ser causa de muerte (excepcionalmente).

 

¿Cuál es el postoperatorio normal y el tratamiento después del alta?

 

En general, después de la operación, el paciente puede levantarse llevando un collarín cervical.

La herida se revisará con curas locales y la sutura se retirará a los 7 días. Habitualmente se da el alta a los 7 días, pudiendo adelantarse o retrasarse según el estado de cada paciente. En el informe de alta, que recibirá antes de marcharse, se describirá la intervención y se recomendará seguir reposo relativo, llevar collarín cervical y tomar analgésicos si apareciera dolor. Posteriormente el paciente será revisado en consultas de Neurocirugía por su neurocirujano